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Les Délices Du Saïss, la pasión marroquí por el virgen extra

jueves 06 de febrero de 2014, 21:50h
Les Délices Du Saïss, la pasión marroquí por el virgen extra

Recostado en las colinas de las montañas del Marruecos central, el Saïss es un territorio rico y fértil donde los campos de trigo, la vid y los olivares miran al sol. Aquí, los romanos establecieron la antigua ciudad de Volubilis, cuyas magníficas ruinas todavía pueden ser visitadas hoy, incluyendo la histórica prensa olivícola de piedra. La fabricación del aceite de oliva es una antigua tradición en la región, que combina la historia, la cultura y un impresionante paisaje.

Actualmente, los hermanos Fouad y Mostafa Zine son los propietarios de Les Delices Du Saïss, una empresa dedicada a cultivar con pasión una plantación de olivar localizada en el corazón de este extraordinario terrorio.

 

Rodeada por las fértiles llanuras del Atlas Medio, Mequínez -Meknès, en francés-, situada sobre la meseta de Saïs, goza de tierras ricas en cereales, aceitunas, vid, cítricos y otros productos agrícolas que siguen siendo el sustento principal de su economía. La región, bajo el impulso de ferias agrícolas como Siagrim, el apoyo del Rey Mohamed V, el Credit Agricole du Maroc, y organismos regionales como la UDOM (Union pour le Développement de L’Olivier à Meknès), ha experimentado un importante desarrollo del sector oleícola, alcanzando su industria local una capacidad de molturación de 4.000 toneladas al día.

Mequínez fue conocida como la “Versalles de Marruecos”, y es una de las ciudades más imperiales del país magrebí. Fue fundada en el siglo XI por los Almoravíes, e inicialmente estuvo formada por un destacamento militar, para convertirse en 1672 en la capital de Marruecos bajo la batuta del sultán Ismail.

 

Con amor y pasión

En 1996, y precisamente debido al amor y a la pasión por este territorio, los hermanos Fouad y Mostafa Zine decidieron comenzar una actividad agrícola familiar tras regresar a casa después de numerosas experiencias en Europa y EEUU. Así nació la empresa Les Délices du Saïss.

Su actividad comenzó con la producción de melocotones, nectarinas, almendras y pasas de mesa, pero en 2006, Les Délices du Saïss anunció su primera producción de aceite de oliva virgen extra bajo la marca Phenicia, producida con aceitunas de la variedad picolina marroquí.

La superficie olivarera dedicada a la elaboración de aceite de oliva ocupa más de 220 hectáreas, de las cuales 90 han sido plantadas recientemente, por lo que todavía no han entrado en producción.

Desde el comienzo de la actividad en estas tierras, los hermanos Zine, han invertido aproximadamente 200.000 euros, gran parte de los cuales han estado dedicados a la rehabilitación de la actual finca, aumentanto su extensión, instalando un sistema de riego por goteo e introduciendo nuevas variedades de aceitunas.

La compañía también ha financiado la construcción de pozos de acumulación de agua, la renovación de locales y la instalación de nueva maquinaria de molturación de alta tecnología.

Todo el sistema de producción está integrado, lo que les permite el control de calidad en toda la cadena, proporcionado, además, gracias a las instalaciones técnicas y también a la ayuda de expertos en el extranjero.

Por otra parte, la empresa ha instalado recientemente una aplicación web para permitir a sus clientes realizar un seguimiento del proceso de molturación de aceitunas.

Las innovaciones técnicas al servicio de la calidad

En lo que respecta a las instalaciones, tecnología de fabricación y envasado, la empresa dispone de un sistema continuo de 2 fases de la marca italiana Pieralisi, que produce 50 toneladas al día. Éste incorpora un control supervisado por ordenador para garantizar la trazabilidad de cada lote producido.

Asimismo, cuentan con tanques de acero inoxidable AISI 304, con tubos de transferencia, atmósfera de nitrógeno y control de la temperatura a 18º C. Cada uno de ellos posee una capacidad de almacenamiento de 15.000 litros de aceite, que lo conserva en óptimas condiciones.

El actual volumen de producción de aceituna     varía entre 180 y 260 toneladas por campaña, aunque prevén que alcanzará las 500 en 2 ó 3 años.

La producción total de aceite de oliva varía entre las 35 y las 50 toneladas al año, pero también esperan que aumente hasta las 100 toneladas de aquí a 3 años. El 100% de la producción se destina a aceite de oliva virgen extra envasado. Sin embargo, no producen aceitunas de mesa.

En cuanto al sistema de fertilización, disponen de una planta de demostración integral en la que los residuos generados durante el proceso de extracción del aceite de oliva virgen se transforman en abono.  Esta técnica, utilizada en la región de Meknès, consiste, en primer lugar, en utilizar la capacidad del suelo para degradar la materia orgánica y, en segundo lugar, para explotar la capacidad del árbol y así aprovechar los nutrientes del suelo que la planta necesita para su desarrollo. Así, utilizan los residuos como abono para la tierra aumentando la productividad y limitando el uso de fertilizantes químicos, para asegurar una mejor protección del medio ambiente y del desarrollo económico agrícola.

En este sentido, la compañía ha iniciado el proceso de certificación ISO 22000, algo que desean obtener dados sus esfuerzos por la preservación del medio ambiente.

 

Distribución y proyectos futuros

Les Délices du Saïss participa regularmente en exposiciones internacionales dedicadas al sector (Fancy Food de Nueva York y Anuga en Colonia, SIAL en Paris, SIAM en Meknès, el Gulf Food en Dubai, y Foodex en Tokio). La empresa magrebí también es miembro de la asociación profesional de alta calidad de productores de aceite de oliva de Marruecos, UDOM. Uno de los principales acontecimientos de esta asociación es la organización del Día del Aceite de Oliva en Meknès, que cuenta con la asistencia de profesionales y periodistas de todos los países del Mediterráneo.

Sus productos se distribuyen en numerosas tiendas delicatessen del mundo, especialmente en Marruecos, Francia, Bélgica, Suiza y Taiwan.

Por otro lado, actualmente se encuentran desarrollando diversos proyectos, como el lanzamiento de aceites de nuevas variedades de aceituna (picual, manzanilla, hojiblanca, arbequina, koroneiki, y la francesa picolina de Languedoc); y de una gama de productos de inspiración marroquí: aceitunas aderezadas, patés de aceituna, especias de Marruecos, aceite de argán, alcaparras y conservas de limones.

 

Phenicia, el dulce amargor de la picolina marroquí

En Les Délices du Saïss se sienten especialmente orgullosos de su aceite de oliva virgen extra Phenicia, que se comercializa en el mercado internacional envasado en botellas de cristal de 750 ml.

Los olivos plantados en Marruecos son principalmente de la variedad picolina marroquí, protagonista también de Phenicia, que posee unas excepcionales características organolépticas.          

Sus notas sensoriales se caractarizan por poseer un atractivo color amarillo dorado, puro y claro. Su olor es complejo, con personalidad, y contiene abundantes referencias a tomate, manzana y plátano, enriquecido con aromas de albahaca, orégano y menta. En boca es frutado con matices dulces de hortalizas, lechuga y almendras. El amargo es notable, aunque muy equilibrado.

Este amargo y picante, a menudo interpretado por los consumidores como un defecto de los zumos marroquíes es, en realidad, la característica de los aceites obtenidos al comienzo de la cosecha (ricos en compuestos fenólicos) y muy apreciada por los catadores internacionales. Estos mismos factores son los componentes esenciales que confieren al aceite de oliva sus propiedades antioxidantes y anticancerígenas.

Phenicia está especialmente indicado para su uso en la cocina mediterránea, desde ensaladas de tomate y verduras, hasta pescado marinado, garbanzos, sopas, aperitivos, mariscos, carnes rojas y salsas.

 

La tierra se adueña del olivo

Marruecos es, por tradición, uno de los mayores productores de aceite de oliva y aceitunas de mesa de la cuenca mediterránea. El cultivo del olivar en Marruecos ocupa una superficie de 620.000 hectáreas, más del 50% de la superficie nacional de árboles. De hecho, la actividad agrícola del sector a nivel nacional genera en torno 70.000 puestos de trabajo permanentes.

A pesar de la importancia de estos factores, la media de producción nacional (80.000 toneladas de aceite de oliva y 100.000 toneladas de aceitunas de mesa) no refleja el potencial de las diversas zonas de olivar en Marruecos.

El crecimiento acelerado del consumo de aceite de oliva y aceituna de mesa en los mercados internacionales y el gran valor añadido de su producción, ha llevado al gobierno marroquí a crear un plan especial para tratar de aprovechar las oportunidades del sector olivarero. De esta forma, en 1998 se acomete el Plan Oleícola Nacional, con el objetivo de modernizar el sector en el país, mejorando su calidad, productividad y eficiencia económica.

Asimismo, en los últimos años, la industria del aceite de oliva ha experimentado un importante desarrollo y modernización en el país. Esto se aplica sobre todo a la región de Meknès, con una capacidad de procesado de 5.000 toneladas diarias, y donde se han establecido explotaciones experimentales de 200 a 500 hectáreas, o más, con inversores marroquíes, españoles y franceses.

 

Les Délices du Saïss

Domaine Maria

RN6 Fès-Meknès

Marruecos

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